Monitorea, controla y protege

El monitoreo periódico de plagas durante la temporada es fundamental para la toma de decisiones.

Monitoreo del cultivo GM

El monitoreo del cultivo es una práctica fundamental en el Manejo de Resistencia de Insectos (MRI). En áreas con alta presión de plagas, puede ser necesario el control químico. Para decidir si es necesario realizar alguna aplicación de insecticidas, debe tomarse en cuenta:

    • El estadio de la plaga que está causando el daño.
    • La etapa del cultivo.
    • Las condiciones ambientales de la región.
    • La presión de la plaga.

 

     

    ¿Cómo hacer monitoreo?

    Se debe monitorear el insecto plaga en cultivo, en malezas, en residuos de cosecha, en soca del cultivo anterior. El monitoreo le permite tener información útil para la toma de decisiones relacionadas con la implementación de método de control.

    Para monitorear correctamente su cultivo, las evaluaciones de insectos deben hacerse de manera aleatoria en diferentes partes de su campo. Por ejemplo, evite monitorear únicamente bordes, entre a su campo y camine por lo menos 20 metros hacia el centro para comenzar el monitoreo. Asegúrese de tomar muestras representativas.

    Utilice alguno de los siguientes patrones de monitoreo:

    Spodoptera: 5 puntos en la parcela, 20 plantas consecutivas por parcela, plantas totales 100 por parcela (escala de Davis)

    Diatraea: 5 puntos en la parcela, 20 tallos consecutivos, total de 100 tallos por parcela (incidencia de tallos con agujeros)

    Helicoverpa: 5 puntos en la parcela, 20 mazorcas consecutivas, total de 100 mazorcas por parcela (incidencia de mazorcas dañadas)

    Identificación de principales plagas objetivo de la tecnología

    En general la tecnología Bt le brinda al cultivo cierta tolerancia a algunos lepidópteros que afectan los rendimientos de los cultivos de maíz y algodón; sin embargo es necesario realizar un monitoreo permanente sobe los niveles de infestación tanto de estos como también de los artrópodos no objetivo de la tecnología y en el momento que superen los umbrales de daño económico, realizar controles con productos debidamente registrados acordes a la plaga y su estado de desarrollo, teniendo en cuenta la recomendación del agrónomo (asistente técnico) y las recomendaciones de la etiqueta del producto.

    Verifique previamente con el proveedor de la semilla la tecnología que tiene y sus plagas objetivo.

    Gusano de la mazorca (Helicoverpa zea)

    Helicoverpa zea causa daños importantes al maíz, se distribuye en todas las zonas productoras, generando reducciones importantes de rendimiento al alimentarse de los granos en desarrollo de la espiga, comprometiendo la calidad comercial e industrial por desarrollo de hongos y micotoxinas. Los huevos son colocados sobre los estigmas, y al eclosionar rápidamente ingresan a la espiga provocando severos daños, siendo casi imposible el control efectivo con insecticidas.

    Los huevos son casi esféricos, 0.4 – 0.6 mm de diámetro, tienen unas rayas distintivas radiales desde la punta a la base.

    Oviponen solo en los estigmas y cambian de color blanco-amarillento a marrón antes de eclosionar.

    La larva usualmente tiene rayas, los colores varían desde el rojo-marrón al verde-amarillo. La cabeza es amarilla oscura o anaranjada, aunque puede aparecer negra en larvas neonatas. Una característica distintiva es la presencia de microespinas minúsculas, densas y oscuras en la parte posterior y a los lados del cuerpo (visible con lupa). Las larvas crecen a través de 5-6 estadíos alcanzando un tamaño final de aprox. 40 mm de largo. La larva tiene 5 pares de pseudopatas cubiertas de setas en forma de arcos.

    Barrenador del Tallo (Diatraea saccharalis)

    El principal daño del barrenador del tallo es causado por las larvas que consumen los tejidos del tallo, realizando perforaciones que interfieren con el movimiento de agua y nutrientes, favoreciendo el quiebre de las plantas en condiciones de viento o estrés. En ataques severos puede atacar el pedúnculo de la espiga y la espiga misma, comprometiendo el rendimiento y la calidad por desarrollo de hongos y micotoxinas en el grano cosechado.

    Huevos en masa son chatos, elípticos de aprox. 1.16 mm de largo. Son depositados en masas sobre las hojas. Los huevos parecen escamas de pescados dentro de la masa. Hay aprox. 25 huevos por masa. Los huevos son blancos-crema cuando son puestos y se van tornando amarillentos próximos a la eclosión.

    Al final del desarrollo del huevo se puede ver una larva de cabeza negra a través de la membrana del huevo.

    Larvas miden 2.5 cm de largo al finalizar su crecimiento. La cabeza es marrón y el cuerpo blanco amarillento con unos puntitos marrones. Durante el invierno en regiones frías, puede carecer de esos puntos y el cuerpo puede llegar a ser color crema.

    Gusano Cogollero (Spodoptera frugiperda)

    Es una de las principales plagas en el cultivo de maíz. Su voracidad y polifagia hacen que el cultivo pueda verse afectado desde plantas recién emergidas, produciendo daños desde pequeñas lesiones en los tejidos foliares hasta pérdidas totales y muerte de las plantas. Luego de la emergencia de la panoja las larvas pueden ingresar a la espiga y alimentarse de los granos en desarrollo.

    La larva de primer instar consume el tejido foliar sin llegarlo a perforar, a partir de segundo y tercer instar la alimentación de las larvas en el cogollo generan una hilera de perforación en las hojas. En los últimos estadios puede ocasionar una defoliación completa. Debido a la perdida foliar puede causar un retraso o inhibición en la emisión de la inflorescencia

    Huevos esféricos, grises son depositados en grupos de 150-200 y cubiertos con escamas grisáceas y velludas del cuerpo de la hembra, sobre las hojas de las plantas huésped. Los huevos se tornan oscuros antes de eclosionar.

    La larva madura mide 3 cm. de largo y varía en color desde un canela claro o verde al negro. Una característica distintiva es una pálida Y invertida sobre su cabeza marrón oscura. La larva tiene la piel suave con 3 líneas amarillentas a lo largo de la parte posterior; estas están bordeadas en cada lado por una banda oscura y una banda amplia amarilla con manchas rojizas.

    En caso que se haya llegado a un nivel de daño que según la recomendación de la tecnología requiera realizarse un control con insecticida(s), es importante definir instar larval (L1- L2- L3-L4-L5) para determinar el o los producto(s) a aplicar y realizar una correcta aplicación (pH, volumen, boquilla, hora de aplicación, etc)

    Establecer un umbral de daño económico

    El umbral de daño económico será definido antes del momento en el cual la plaga cause un nivel de pérdidas mayores al costo de controlarla. La magnitud de las pérdidas económicas puede variar entre temporadas, dependiendo de las condiciones climáticas y otros factores.

    Debido a estas variaciones, se recomienda monitorear las poblaciones de plagas y el daño causado antes de decidir si se realiza una aplicación u otro tipo de intervención.

    Al momento de monitorear o hacer seguimiento, es importante tener en cuenta la edad de la planta y el desarrollo del cultivo para evaluar los daños y la fase en la que se encuentra la plaga y así proceder a usar el producto o la práctica más apropiada para su control.

    * Recuerde siempre atender la guía de manejo y seguir las recomendaciones de manejo de la casa comercial

    Se recomienda la utilización de la Escala de Davis para evaluar el nivel de daño en su cultivo por gusano cogollero (Spodoptera frugiperda):

    Escala de Davis y descripción

    Para optimizar los resultados que pueda brindar la tecnología en el manejo de insectos, se recomienda buena preparación de suelos y controles oportunos de malezas, para evitar que las malas hierbas o los residuos de cosecha se conviertan en hospederos alternos de las plagas, principalmente de Spodoptera la cual puede migrar al cultivo de algodón en estados de desarrollo no susceptibles (L2-L3) a la tecnología y afectar el rendimiento.

    En general la tecnología Bt le brinda al cultivo cierta tolerancia a los principales lepidópteros que afectan los rendimientos del cultivo de algodón; sin embargo es necesario realizar un monitoreo permanente sobe los niveles de infestación tanto de estos como también de los artrópodos no objetivo de la tecnología (Anthonomus grandis, Dysdescurs cingulatus, Bemisia tabaci, Tetranychus urticae, Aphis gossypi entre otros) y en el momento que superen los umbrales de daño económico, realizar controles químicos con insecticidas y/o acaricidas debidamente registrados y acordes a la plaga y su estado de desarrollo, teniendo en cuenta para ello la recomendación del asistente técnico.

    Spodóptera frugiperda

    Huevos: Son colocados en masa, en el envés de las hojas, cubiertos por una telilla transparente, inicialmente de color rosado pálido y luego gris.

    Larvas: Presentan en la cabeza una Y invetida. Miden entre 33 y 44 mm. Las de S. frugiperda son blancas, con cabeza negra, recién nacidas y se vuelven castañas o verde pálidos más desarrollados, con una línea longitudinal media oscura y dos franjas laterales de color castaño.

    Pupas: Son de color café oscuro, lisas y brillantes, con el extremo abdominal terminado en dos puntas en forma de V invertida. Se encuentran en el suelo protegidas dentro de una cámara construida por la larva con partículas de tierra.

    Adultos: Son polillas de hábitos nocturnos, con alas posteriores blancas; las anteriores de los machos de S. frugiperda son de color café con manchas más claras en forma ovalada y oblicua. Tanto las alas anteriores como las posteriores en ambos sexos terminan en flecos. Las hembras presentan estas manchas menos visibles. Los adultos de S. sunia son grises y los de S. ornitogalli, de color castaño con manchas oscuras. Las mariposas inician la oviposición entre el segundo y tercer día después de salir. Colocan sus huevos generalmente en el envés de las hojas del algodonero y en las malezas, de cuyos tejidos tiernos se alimentan las pequeñas larvas al nacer.

    Daño: Como tierreros atacan por focos trozando las plantas, especialmente en épocas secas. Cuando ascienden causan daño en todos los órganos especialmente de los más tiernos, hojas y brotes, dejando perforaciones en los tallos de las ramas laterales. A partir de la formación de los botones, sus ataques se pueden detectar en las brácteas, botones, flores y cápsulas.

    Umbral de aplicación recomendado para Spodóptera

    Se recomienda realizar monitoreo de la plaga con una frecuencia de 5 a 8 días dependiendo de la etapa de desarrollo del cultivo. Las aplicaciones deberán realizarse cuando se encuentren de 5 a 8 larvas en 100 plantas (5-8% de larvas en estructuras)

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    Fotografías de autoría exclusiva del CIAT. para Mayor información puede consultar www.ciat.co